Los Plómez nos hemos tirado a la piscina con algo que en principio puede parecer que no nos es propio, el cómic, pero a nosotros lo que de verdad nos gusta son dos cosas, las letricas y los oficios relacionados con ellas, y la rotulación de cómics tiene mucho de los dos casos. ¿Y qué mejor profesor para ello que Max? Max y los alumnos La idea viene de largo, la exposición retrospectiva Panóptica dedicada a Max nos dió la oportunidad de admirar su dominio de la letra dibujada y de como es capaz de amoldar su rotulación a los proyectos muy diferentes. Max es un autor que a la hora de hacer sus cómics ha estudiado todos los aspectos de los mismos y uno fundamental, en el que normalmente no se piensa, es el de la rotulación. Teníamos la idea y sabíamos quien sería el profesor perfecto. Al contactar con Max este se sorprendió, nunca le habían pedido un taller de este tipo, pero le gustó la idea y empezó a preparar el programa. Y por fin el último fin de semana de junio estuvo con nosotros para explicar a los alumnos del taller como rotular bien a la vez se que busca una voz propia. IMG_4271 IMG_4283 El sábado empezó con una pequeña clase teórica llena de ejemplos históricos. Por lo visto la comparación entre la espectacular rotulación original de Krazy Kat con la desastrosa de la edición española le fastidio a un alumno su colección: «con las portadas tan bonitas que tiene…». Después se habló de las herramientas y el material necesario para rotular cómics, dejando bien claro que si rotulas tus propias obras tienes que buscar tu propia voz y que tiene que ir en consonancia con el dibujo. Después ya llegaron los primeros ejercicios. El primero, que todo el mundo escribiera el pangrama «¡Jovencillo empozoñado de whiskey, qué figurota exhibe!» para buscar una manera de escribir propia. Después, había que intentar cuadrar ese mismo pangrama dentro de un bocadillo, para aprender las particularidades de la composición de textos en el cómic. Y para terminar, había que hacer una paqueña historieta utilizando solo bocadillos y onomatopeyas, usando justificadamente diferentes tipos de escritura para distinguir entre bloques de textos informativos, susurros, diálogos normales y gritos. Todo un lujo hacer una historieta así con Max brindando consejos y correcciones. Terminado el primer día con estos ejercicios se dejó para el segundo el diseño de títulos/logos. IMG_4286 IMG_4288 La mañana del domingo Max reemprendió la teoría. Explícó el proceso de trabajo que siguió para el hacer el logo de Vapor, su última obra, además de hacer un recorrido por los diferentes acercamientos de los grandes de la historieta al diseño de títulos, algo de teoría imprescindible y un truco o dos del oficio. Tras esta parte teórica ofreció dos alternativas para trabajar hasta que llegará la hora de cierre: hacer un dibujo de un título o coger unas páginas de cómic sin rotular y su guión para rotularlas. Enfrascados en estas tareas se acabó el tiempo, y hubo que dar por terminado el primer taller de rotulación de cómics de la familia Plómez, del que todo el mundo salió satisfecho con el diplómez de rigor rellenado por Max.