La pequeña gran Laura Meseguer vino a Madrid a hacer como que trabajaba y pasó por casa para trastear con las letras y las tintas. Luego se tomó como tres platos de puré de verduras y se llevó un recuerdo bien majo.
La pequeña gran Laura Meseguer vino a Madrid a hacer como que trabajaba y pasó por casa para trastear con las letras y las tintas. Luego se tomó como tres platos de puré de verduras y se llevó un recuerdo bien majo.